A Jesús

 

Qué puedo decirte que no sepas ya? Conoces mis más íntimos secretos. Conoces mis debilidades y fortalezas, mi sinceridad y falsedades.

 

Sé bien que he sido menos que fiel. Sin embargo mi corazón quiere hacer tu trabajo, hacer tu voluntad. En qué debo enfocarme, y cómo lograrlo? Estas son preguntas a las cuales no tengo respuestas, pero busco solución.

 

Mi Dios, amor puro sin condición,

verbo encarnado,

digno de alabanza y admiración,

alma, vida y corazón a tí estoy entregado.

 

Cuál es tu voluntad,

mi Señor,

es darles a otros mi amor?

Tú eres mi esclavitud y libertad.

 

Pero qué eres tu sino Amor?

Me diste consciencia y pensamiento,

alegría y dolor,

regocijo y sufrimiento.

 

Creo firmemente sin dudar

que ser en tu imagen

solo se puede completar

cuando seguimos tu dictamen.

 

Dios es amor puro

y cuanto más amamos

no importa cuan duro,

a El más nos asemejamos.

 

“Amaos los unos a los otros

como Yo los he amado.”

Esto pides de nosotros,

esto es el mandado.

 

Tu eres el sendero,

el camino,

Tu eres la verdad,

mi destino,

unico Dios verdadero,

única felicidad.

 

Sé bien que aveces

de tí me largo,

la debilidad,

el pecado,

los muchos reveses,

el fuego de la fe apagado,

mi maldad,

mi dolor amargo.

 

Jesús, mi señor,

crucificado

en la cruz con dolor

mi redentor resuscitado.

 

© 21 de Mayo, 1996

Pedro Marenco

Sacramento, CA