Al Dr. Pedro Joaquín Chamorro Cardenal

A los 25 años de su muerte

 

 

Desde lo profundo del dulce mar

Se oye un penoso cantar

Quién llora por el varón

de valiente corazón,

Amante de la verdad y justicia,

Víctima de cruel avaricia?

 

Así gime el viento,

Triste, sin aliento:

“La patria ha perdido

un hijo querido”

 

Su alma guerrera y combativa

Luz que ilumina y motiva

Jamás se rindió

Su honor nunca vendió

 

Solo callaron su voz

Con este crimen atroz

Pero se equivocaron

Quienes lo mataron

Su sueño perdurará:

Nicaragua, a ser república, volverá!

 

 

Pedro Marenco

Sacramento, CA

© Enero, 2003.